martes, 23 de noviembre de 2010

CAUSAS DE LA BULIMIA

Todo tiene un origen, incluso la bulimia, algo que lo desencadena y que lo convierte en un hábito incontrolable.
Cuando hablamos de causas, tenemos que decir que la aparición de la bulimia no se debe a una sola causa o factor, sino que puede presentarse una sola o varias, en forma combinada.
  • Causas biológicas
    • Desórdenes hormonales, ya que en la etapa de la adolescencia, es cuando puede surgir alguna alteración hormonal, que lleve a padecer de bulimia.
    • Predisposición genética.
    • Personas con sobrepeso que ante la necesidad de perder peso, hacen dietas rigurosas, que traen aún más ansiedad.
  • Causas psicológicas
    • El menosprecio de los demás o de ellas mismas.
    • Presión por sentirse lindas y queridas por el otro.
    • Depresión, angustia. Es por ello que esta enfermedad afecta mayormente a adolescentes, ya que en esta etapa es donde se produce la mayor sensación de angustia y necesidad de aprobación por parte de sus pares y de los adultos.
    • Tienen su imagen corporal distorsionada, se sienten feas y gordas, siempre existe una joven o un modelo con cual comparase y quieren tener su altura, su cuerpo, su cabello, etc.
    • Problemas afectivos dentro del seno familiar.
  • Causas sociales
    • Necesidad de pertenencia a un grupo.
    • Necesidad de sentirse queridas y admiradas.
    • Asocian el éxito y la perfección a la delgadez, en esto tiene mucha importancia los modelos a seguir, a través de la publicidad en los medios de comunicación en general.

TRATAMIENTO DE LA BULIMIA

De acuerdo a la gravedad de la situación, se puede recurrir a un tratamiento ambulatorio o a la hospitalización.

Una vez que la bulimia se ha detectado, se debe tratar de evitar los vómitos, normalizar el funcionamiento metabólico del enfermo, imponer una dieta equilibrada y nuevos hábitos alimenticios.
Conjuntamente a este tratamiento se lleva a cabo el trabajo psicológico con el fin de reestructurar las ideas racionales y corregir la percepción errónea que el paciente tiene de su propio cuerpo.

La curación de la bulimia se alcanza en el 40 por ciento de los casos, si bien es una enfermedad

intermitente que tiende a cronificarse. La mortalidad en esta enfermedad supera a la de la anorexia debido a las complicaciones derivadas de los vómitos y el uso de purgativos.

Es muy importante que si un integrante de su familia, sea niño, adulto o jóven, exhibe los conductas o síntomas de este trastorno alimentario acuda al médico.

El éxito de la terapia para los trastornos de la ingesta depende de muchos factores, entre ellos: la propia personalidad de la paciente y el deseo de cambio; la duración de su trastorno; la edad a que comenzó la enfermedad; su historial familiar; su nivel de habilidades sociales y vocacionales, y la concurrencia de otros trastornos como la depresión.

Es importante recordar que no hay una cura milagrosa para los trastornos de la ingesta. Usted no puede darle a alguien una píldora o pronunciar una palabra mágica y esperar que el trastorno desaparezca. Estas enfermedades implican problemas contra los que las pacientes han luchado y seguirán luchando durante la mayor parte de sus vidas. Pero un buen programa de tratamiento ayudara a reforzar la autoestima y enseñara a las participantes como enfrentare a sus problemas sin incurrir un conductas autodestructivas. Para las pacientes que lo necesitan, el programa también ayudara a restaurar la salud y la fuerza físicas. En general los tres objetivos principales de la terapia son:

1 Mitigar los síntomas físicos peligrosos o que representan una amenaza para la vida.

2 Enseñar a la paciente a comer normalmente, los pensamientos destructivos en relación con el comer, el peso y la comida.

3 Investigar, con la esperanza de cambiarlos, los pensamientos destructivos en relación con el comer, el peso y la comida
.


Y recuerde que la bulimia al igual que otras enfermedades se pueden prevenir, en este caso las fomas más indicadas son la eliminación del énfasis cultural y social en la perfección física y sobre todo con mucho amor, apoyo y comunicación entre la familia.

PREVENCIÓN DE LA BULIMIA

Para poner en práctica las medidas preventivas es necesaria la participación de toda la familia, y todo el equipo interdisciplinario de salud.
Para ello la familia debe estar atenta a las conductas no habituales que tenga la adolescente, como por ejemplo:
  • Retirarse habitualmente de la mesa para ir al baño.
  • No querer compartir la comida familiar en determinadas ocasiones.
  • Realizar ejercicios físicos en forma extrema.
  • Ocultar comida.
  • Levantarse por la noche para comer, entre otras.
En cuanto a los profesionales de la salud, deben estar atentos a:
  • Determinados parámetros de sangre como el potasio, sodio, hepatograma, glóbulos rojos, etc; como así también, la relación peso/edad y peso/talla.
  • Es importante tener presente que si dentro de una familia, la mayoría de sus integrantes son obesos o tienen sobrepeso, la probabilidad de que un adolescente miembro de esa familia padezca de obesidad es alta, por ello una de las formas de evitar trastornos de la alimentación, tales como la bulimia, es tratar la obesidad familiar. El acompañamiento familiar en la realización de un plan de alimentación supervisado por un médico, reduce la posibilidad de que la o el joven padezca bulimia.
La intervención temprana de la familia, ayuda a evitar las complicaciones derivadas de la bulimia, que no sólo afecta a ese niño/a, sino a toda la familia que la rodea.
Recuerda que estar atento a nuestros hijos, puede ayudar en la prevención de muchas enfermedades, entre las cuales se encuentra la bulimia.
¿CÓMO PREVENIR LA BULIMIA EN EL AULA?
Los mismos consejos que se ofrecen en el folleto para prevenir y ayudar en este tipo de trastornos nos van a servir para que en el aula comencemos a trabajar desde la infancia. Estos mensajes vamos a enmarcarlos en una Educación para la Salud entendiendo este concepto no solo en la prevención de estas enfermedades sino en un espacio más amplio y positivo de promoción de salud ya que el centro educativo no puede permanecer al margen, sino que debe elaborar proyectos y programas en este ámbito.
En este tema transversal que lógicamente va a aplicarse tanto a alumnos como a alumnas vamos a hacer especial hincapié en incidir no solo en los aspectos de buena nutrición y dietas equilibradas que ya se abordan, sino en otros mensajes:
- Como defenderse del culto excesivo al cuerpo
- Los inconvenientes de ser perfectos/as.
- Como mejorar la autoestima.
Las personas con trastornos de alimentación han adquirido unos conocimientos a veces exhaustivos de la buena alimentación. Conocen perfectamente las dietas saludables, saben más de calorías, grasas, proteínas, que el resto del alumnado.
Ocurre que cuando empiezan con sus dietas restrictivas emplean estos conocimientos suprimiendo precisamente los alimentos que necesitan para su correcto desarrollo y recurriendo a productos "lights". A veces estas informaciones les llegan desde las propias dietas que suelen utilizar sus madres o profesoras, recurren a laxantes y diuréticos y comienzan en el caso de la bulímicas a provocarse vómitos cada vez más frecuentes.
También los mensajes publicitarios van a ayudar a que esta conducta errónea se considere como una obligación, la adolescente recibe el mensaje: "Debes estar delgada"; la delgadez tiene prestigio, lo propio, lo natural, lo redondo molesta, perjudica. El grado de insatisfacción con el esquema corporal se empieza a producir en la infancia, hay una condena y rechazo de los niños y niñas con algo de gordura, es el insulto más frecuente en la escuela: "Te estás poniendo como un cerdo, pareces una vaca, gorda, ballena etc....".
Así muchas familias comienzan también a influir en sus hijos/as obligándoles casi con crispación a visitar a pediatras y a restringir su alimentación por temor a la obesidad.
Es preciso por lo tanto reorientar desde la escuela las ideas erróneas sobre la percepción de un cuerpo saludable, que no tiene porque ser excesivamente delgado.
En la escuela se pueden observar fácilmente cambios físicos y psicológicos que van a hacernos reflexionar sobre que chicas sobre todo están comenzando a padecer trastornos de alimentación. Los adelgazamientos exagerados o muy rápidos, la palidez, tristeza, signos de ejercicio físico agotador, aislamiento, incomunicación son signos de que puede haber problemas.
Es fundamental potenciar la autoestima, ofrecer modelos humanos no estereotipados y favorecer positivamente las diferencias estableciendo medidas de acción positiva para compensar posibles situaciones de menosprecio en el ámbito escolar.
La prevención en la escuela va a consistir fundamentalmente en desarrollar habilidades personales y sociales, potenciar hábitos y actitudes saludables, así como promover una acción responsable y solidaria con la comunidad.
A través del denominado "curriculo oculto" es decir los valores y actitudes que se encuentran de forma implícita en el que hacer cotidiano de las clases, conducta del profesorado repartición de papeles etc.. se puede influir también positiva o negativamente en los trastornos de alimentación.
Es preciso que los programas que se desarrollen para esta prevención contengan mensajes positivos y no excesivamente dramáticos.
Respecto a materiales didácticos pueden recurrirse a cosas muy sencillas que pongan de relieve el atractivo del cuerpo humano en todos sus aspectos, buscar muñecos/as menos estilizados que la Barby, utilizar recortables con la figura humana sobre todo la femenina más redondeada y cubrirla con ropas divertidas.
En adolescentes, la experiencia de nuestra campaña con el alumnado de 2º y 3º consistió en presentar una película "La boda de Muriel" que realmente no tenía mucha relación con los trastornos alimentarios. Pero la protagonista era bastante rellenita y planteaba de forma muy explícita sus problemas con la ropa, las amistades, su familia, sus conflictos emocionales etc...
A partir de la evolución de Muriel o Mariel en la recuperación de su autoestima, la identificación con ella era más positiva, se le veía cada vez más guapa (y no había adelgazado) conseguía las metas que se proponía y el final era feliz.
Esta película acompañada de una charla por profesionales de Salud mental expertos en el tema de estos trastornos dio lugar a animados coloquios en los que el alumnado, especialmente las chicas expresaron los problemas socioculturales de este anhelo de delgadez.
También los chicos fueron alertados de los peligros que supone el excesivo culto al cuerpo y fueron conscientes del daño que se produce y se sufre al ridiculizar a las personas por su aspecto físico.
Es interesante también leer testimonios de jóvenes que han sufrido estos trastornos y los han resuelto. Se pueden ver programas de TV, estudiar anuncios publicitarios, obras de teatro, películas para discutir en grupo todos estos aspectos.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

PREVENCIÓN DE LA ANOREXIA

Para prevenir la anorexia es necesario estar informada y apoyar los programas y las campañas contra la anorexia y la bulimia. Los siguientes consejos también pueden ser de ayuda:
  • Cuando te mires al espejo, asegúrate de percibir qué es lo que te gusta de tu apariencia y recuérdatelo.
  • Rompe el hábito de comparar tu apariencia con la de los demás.
  • No comentes o critiques la apariencia de los demás.
  • Aprende a vestirte cómodamente, antes que a la moda.
  • Aprende a valorarte a ti misma por otras cosas que no sean tu apariencia.
  • Evita poner atención a aquellos medios de comunicación que te hacen sentir mal con tu cuerpo y con tu aspecto.
  • Elogia a las personas por otras razones que no sean su apariencia física.
  • Cuando conozcas a otras personas, valora en ellas algo concreto sin poner atención en su apariencia: esfuérzate por ser interesante, ingeniosa, simpática y una persona que sabe escuchar.

TRATAMIENTO DE LA ANOREXIA

Tanto la anorexia como la bulimia nerviosa, son consideradas desde una perspectiva multidimensional que incluye factores físicos, psicológicos, familiares y socioculturales, que interactúan entre sí tanto para desencadenar la enfermedad como para mantenerla.
El tratamiento requerirá también una intervención multidimensional incluyendo un tratamiento médico, psicológico y familiar. El tratamiento consistirá en ir introduciendo cambios para conseguir una mejora en sus trastornos físicos, psicológicos y en las relaciones interpersonales familiares y sociales.¿Qué cambios se requieren por parte de la persona para salir de la anorexia o la bulimia?


- Aceptación de la enfermedad.
- Aceptar cuidar su salud.
- Aceptar ayuda y tratamiento tanto médico como psicológico, que le permitan restablecerse físicamente y le ayuden a cambiar sus pensamientos y comportamientos que tanto le perjudican.
- Esforzarse en introducir cambios para ella misma como persona, cambios que le ayuden a mejorar sus relaciones interpersonales, a afrontar y resolver problemas de la vida, en la forma de hacer proyectos, en sus habilidades sociales y competencia social, en la confianza en sí misma, en el aumento de su autoestima y con más seguridad en el medio que la rodea.

El tratamiento de la anorexia
Pero el hecho de haber tomado la decisión de dejar las conductas características de los Trastornos alimentarios, y someterse a tratamiento, no significa que se ha alcanzado el éxito definitivo. Es más bien, un proceso continuo que conduce a un cambio de comportamiento y de actitud.

En todo ese proceso de cambio, no sólo influyen sus pensamientos, también influirá qué información le va llegando del medio, del tratamiento y de su familia. Todos nosotros: los profesionales, los padres y familiares, el entorno y la propia persona, formamos parte de ese proceso y de ese camino hacia el éxito del tratamiento y de la mejoría de la persona.

¿Qué hacer ante un tropiezo en el tratamiento de la anorexia? Dentro del proceso de tratamiento, que es lento y gradual, a medida que se van aprendiendo y poniendo en práctica los cambios, puede ocurrir que aparezcan de forma intrusa esos pensamientos con respecto a la comida y a su cuerpo que han acompañado durante años a la enfermedad.


Hay personas que sucumben a estos pensamientos y aparecen las recaídas, iniciando así el camino difícil de los episodios recurrentes y de la cronicidad de la enfermedad. Otras en cambio, se inclinan a pensar en lo aprendido y ahora saben que tienen un mayor control sobre sus pensamientos, más recursos personales para enfrentarse a ellos y que disponen de ayuda adicional. Ante los tropiezos la familia también juega un papel importante, por su forma de reaccionar y enfrentarse a ello. Lo mejor es informar y prestar la ayuda que se requiere.
 

TRATAMIENTO DE LA ANOREXIA

físicos, psicológicos, familiares y socioculturales, que interactúan entre sí tanto para desencadenar la enfermedad como para mantenerla.
El tratamTanto la anorexia como la bulimia nerviosa, son consideradas desde una perspectiva multidimensional que incluye factores iento requerirá también una intervención multidimensional incluyendo un tratamiento médico, psicológico y familiar. El tratamiento consistirá en ir introduciendo cambios para conseguir una mejora en sus trastornos físicos, psicológicos y en las relaciones interpersonales familiares y sociales.
¿Qué cambios se requieren por parte de la persona para salir de la anorexia o la bulimia?
- Aceptación de la enfermedad.
- Aceptar cuidar su salud.
- Aceptar ayuda y tratamiento tanto médico como psicológico, que le permitan restablecerse físicamente y le ayuden a cambiar sus pensamientos y comportamientos que tanto le perjudican.
- Esforzarse en introducir cambios para ella misma como persona, cambios que le ayuden a mejorar sus relaciones interpersonales, a afrontar y resolver problemas de la vida, en la forma de hacer proyectos, en sus habilidades sociales y competencia social, en la confianza en sí misma, en el aumento de su autoestima y con más seguridad en el medio que la rodea.

El tratamiento de la anorexia
Pero el hecho de haber tomado la decisión de dejar las conductas características de los Trastornos alimentarios, y someterse a tratamiento, no significa que se ha alcanzado el éxito definitivo. Es más bien, un proceso continuo que conduce a un cambio de comportamiento y de actitud.

En todo ese proceso de cambio, no sólo influyen sus pensamientos, también influirá qué información le va llegando del medio, del tratamiento y de su familia. Todos nosotros: los profesionales, los padres y familiares, el entorno y la propia persona, formamos parte de ese proceso y de ese camino hacia el éxito del tratamiento y de la mejoría de la persona.

¿Qué hacer ante un tropiezo en el tratamiento de la anorexia? Dentro del proceso de tratamiento, que es lento y gradual, a medida que se van aprendiendo y poniendo en práctica los cambios, puede ocurrir que aparezcan de forma intrusa esos pensamientos con respecto a la comida y a su cuerpo que han acompañado durante años a la enfermedad.

Hay personas que sucumben a estos pensamientos y aparecen las recaídas, iniciando así el camino difícil de los episodios recurrentes y de la cronicidad de la enfermedad. Otras en cambio, se inclinan a pensar en lo aprendido y ahora saben que tienen un mayor control sobre sus pensamientos, más recursos personales para enfrentarse a ellos y que disponen de ayuda adicional. Ante los tropiezos la familia también juega un papel importante, por su forma de reaccionar y enfrentarse a ello. Lo mejor es informar y prestar la ayuda que se requiere.

martes, 16 de noviembre de 2010

SÍNTOMAS DE LA ANOREXIA

  • Ideas, incluso obsesiones, por tener un peso por debajo del considerado como “peso ideal”

  • Percepción del cuerpo en forma distorsionada, sintiéndose “gorda” cuando objetivamente no se está

  • Suspensión de la menstruación (amenorrea)

  • Ingesta progresivamente baja de alimentos, especialmente de alimentos considerados como ???peligrosos???

  • Evaluación de uno mismo por el peso y la figura: “valgo más si estoy delgada”

  • Baja autoestima y autodevaluación

  • Tristeza y depresión recurrentes


  • Sensación de vacío y de pocos logros


  • Desmotivación e incapacidad de disfrutar de cosas o situaciones placenteras

  • Necesidad por complacer a los demás y ser aceptados

  • Aislacionismo y deterioro en las relaciones familiares e interpersonales

  • Disminución en el deseo y la actividad sexual

  • Mala salud física: infecciones respiratorias, mala digestión, dolor de cabeza y espalda

  • Sensación de frío constante, resequedad de la piel, caída del cabello, aparición de vello fino en el cuerpo, pérdida de peso importante

  • Debilidad, dificultad para concentrarse

  • Ansiedad, nerviosismo, irritabilidad

  • Historia de abuso psicológico, físico o sexual